Si nadie nos salva

agosto 20, 2011

Luego querremos olvidarlo. Decir que no estuvimos allí, que nunca, que sólo alguna vez, que únicamente en la debilidad o el desamparo, la desesperación o el misticismo, en la ebriedad o la abstinencia, en los días nublados o las noches frías, que luego, alcanzada la razón, cuando el abatimiento da forma a la lucidez, cuando el placer termina abandonándose y abandonándonos, cuando nada queda, cuando todo existe tal y como siempre ha sido y no como querríamos que fuese o desearíamos que hubiese sido o parecido o simplemente evocado, recordado o imitado. Pero estuvimos allí. Y volveremos a estarlo. Porque las sábanas han aprendido a cobijarnos, a comprender que nunca querremos compartir más que lo ya hemos compartido, a convertir la rendición en norma, el desarraigo en costumbre y las manos en caricias. Porque estamos solos –también estando juntos- sin saber estarlo, porque la piel nos busca y nos encuentra tratando de escapar. Porque no hay capitulación honrosa, ni fracaso más perdurable que el olvido o el reencuentro. Porque el páramo se extiende para llenar de nada lo vacío. Estuvimos allí. Estamos. Querremos olvidar de nuevo, decir que no nos conocemos, que nunca, que sólo alguna vez, que únicamente en la fragilidad o en la agonía, en la fugacidad o en la venganza, en la tristeza o el orgullo, que luego, perdida la razón, cuando el pudor se inhibe, cuando las puertas se abren y las sábanas temen revolverse, cuando todo está por comenzar, cuando nada existe tal y como siempre ha sido sino como querríamos que fuese o desearíamos que hubiese sido desde el principio. Cuando nos conformamos. Cuando la perfección se pliega ante el deseo, cuando el día nos encuentra fingiendo y la mañana pasa sin hacernos daño. Diremos entonces que no nos conocimos, que apenas coincidimos un segundo, que nos cruzamos por error, que no importa, que no nos acordamos, que nada, que todo, que no estuvimos allí. Y mentiremos. Siempre hemos vuelto, en la complejidad y la simpleza, en la memoria y el futuro, en la pasión y el utilitarismo. Siempre en las mismas sábanas, revueltas todavía y todavía por revolver. Otra vez. Y otra. Y otra. Siempre al borde del placer, en la frontera del fracaso, en los límites exactos de la autodestrucción. Siempre. Siempre. Siempre. Querremos olvidarlo. Pero estuvimos allí.
Y volveremos a estarlo si nadie nos salva.

Pero al revés

agosto 17, 2011

01A. TERRAZA. ext. DIA  – BOB, NATALIE, CAMARERO, FIG. (TRANSEÚNTES, CLIENTES)

Natalie está de pie recogiendo sus cosas (No vemos su cara). Bob está sentado a su lado. El camarero atiende a una pareja que se acaba de sentar a su lado. Natalie besa a Bob y se marcha dejándolo sólo en la terraza.

02A. CALLE. ext. DIA – PATTI, FIG. (TRANSEÚNTES)

Patti camina decidida por la calle. Se detiene y mira el reloj. Duda unos segundos y se pone a mirar escaparates. Está aliviada.

01b. TERRAZA. ext. DIA – BOB, CAMARERO, FIG.(TRANSEÚNTES, CLIENTES)

Bob se da cuenta de que Natalie ha olvidado su cajetilla de tabaco. La coge, se levanta y la busca a lo lejos en la calle. No la encuentra y vuelve a la mesa. El camarero pasa por su lado. Bob le hace un gesto para que le traiga la cuenta. Se oyen campanadas a lo lejos.

02b. CALLE. ext. DIA – PATTI, FIG. (TRANSEÚNTES)

Al escuchar las campanadas, Patti, vuelve a mirar el reloj, coge aire y echa a andar con decisión.

01c. TERRAZA. ext. DIA – BOB, PATTI, CAMARERO, FIG. (TRANSEÚNTES, CLIENTES)

Bob juega con la cajetilla de tabaco. Patti se acerca sin que él se entere.

 PATTI         ¿Ahora fumas?

A Bob se le cae la cajetilla al escucharla. Se recompone y levanta la vista.

BOB           No, no es mía.

Patti se fija en el resto de la mesa y ve que hay dos tazas de café vacías. También colillas marcadas con pintalabios. Se produce un silencio incómodo. El camarero lo interrumpe con la cuenta. Bob se apresura a pagar. El camarero coge el dinero y deja el platito metálico en la mesa.

 BOB           Aquí tiene.

 CAMARERO      Muchas gracias.

 El camarero se marcha. Bob se levanta y deja unas monedas en el platito.

 PATTI         Qué generoso. ¿Qué eran 15 céntimos?

 BOB           (Cortado) N…

 PATTI        Tranquilo. Era una broma.

 Bob sonríe y rodea la mesa para acercarse a Patti. Se dan dos besos.

 BOB           ¿Damos una vuelta?

 Patti asiente. Bob echa a andar. Patti se gira y recoge la la cajetilla de la mesa.

 PATTI         No te olvides la cajetilla de…

 BOB              (Interrumpiéndo) Gracias. No me la olvido.

Patti sonríe y los dos se alejan caminando.

 03. CALLES. ext. DIA – BOB, PATTI, FIG. (TRANSEÚNTES)

Bob y Patti pasean compartiendo un silencio incómodo.

 PATTI         ¿Me das uno?

 BOB              ¿Qué?

PATTI         Un pitillo. ¿O están contados?

 Bob sonríe. Los dos se detienen. Bob saca la cajetilla del bolsillo y se la ofrece. Patti la mira extrañada.

PATTI        ¿Gaulois?

BOB           Estudia astrofísica en París.

PATTI         ¿En París?

BOB           En París.

Patti se enciende el cigarrillo. Da una buena calada y le devuelve la cajetilla.

PATTI         (Seca) ¿Y qué te gusta más, París o ella?

Bob guarda la cajetilla en el bolsillo con calma y luego levanta la vista.

BOB           Creo que la quiero.

Bob echa a andar. Ella acusa el golpe y se queda unos pasos por detrás. Él continua. Ella reacciona y lo alcanza.

BOB           Compra baguettes todas las mañanas.

PATTI         No puedes quererla por esa tontería.

BOB           También compra cruasanes. ¿Te he dicho que estudia astrofísica?

PATTI         No sé para qué sirve.

BOB           Yo tampoco. Pero creo que…

PATTI        (Cortándole) Yo también he conocido a alguien.

BOB           (Irónico) ¿Desayuna cruasanes?

PATTI         No lo sé. Nos pasamos el día follando.

Él acusa el golpe y se queda unos pasos por detrás. Ella continua. Él reacciona y sigue caminando. Se oye una música a lo lejos.

BOB           Pero no desayuna cruasanes… Eso es lo único que importa. Todo lo demás es relativo.

PATTI         (Ríe) ¿Qué gilipollez es esa?

BOB           No lo sé. Eso dicen en la facultad de astrofísica. Un tipo de su clase llevaba una camiseta que ponía “Todo lo demás es relativo”.

PATTI         ¿Todo lo demás? ¿Lo demás de qué?

BOB           No sé. Es relativo. Supongo que cada uno se fija absolutos diferentes.

PATTI         (Irónica) ¿Y tú eliges los cruasanes?

BOB           Y las baguettes y la astrofísica.

PATTI         Sólo te interesa porque es francesa.

BOB           Y lleva boina.

La música termina y se escuchan aplausos.

BOB           Vamos.

Bob coge a Patti de la mano y los dos apuran el paso.

04. PLAZA. ext. DIA – BOB, PATTI, MÚSICO, FIG. (ESPECTADORES)

Bob y Patti dan la vuelta a las esquina. La gente aplaude al músico que aprovecha para pasar el sombrero. Bob y Patti se meten entre la gente. Siguen cogidos de la mano. El músico se sienta y comienza a tocar una canción. Bob y Patti escuchan la sin soltarse. Él la mira mientras ella mira al cantante y viceversa. Cuando termina la canción todos aplauden. Patti se acerca y echa unas monedas en el sombrero. Bob la espera ya separado de la gente con una sonrisa en la boca.

PATTI         ¿Qué?

BOB           ¿Quince céntimos?

05. CALLES. ext. DIA – BOB, PATTI, FIG. (TRANSEÚNTES)

Pasean.

PATTI         ¿Vamos a estar caminando toda la tarde?

BOB           No, no está lejos.

PATTI         ¿El qué?

BOB           Nada. En esta ciudad nada está lejos. ¿A dónde quieres ir?

Patti ríe y sigue caminando. Bob la sigue.

BOB           ¿Sigues escribiendo?

PATTI         No. Ni cantando, ni pintando…

BOB           No sabía que lo hicieses.

PATTI         Cantaba antes de conocerte y pinté después.

BOB           ¿Cambias de hobbie cuando cambias de novio?

PATTI         No sabría decirte en qué orden.

Bob ríe.

BOB           ¿Y por qué lo dejaste? Me gustaban tus relatos.

PATTI         (Riendo) Cambié de novio… No, no sé. No se me daba lo suficientemente bien.

BOB           A mí me gustaban.

PATTI         Y a mí. Pero me gustaba más como escribían otros.

BOB           ¿Y?

PATTI         Para mí, el arte no es otra cosa que una carrera en búsqueda de la perfección.

Bob la mira desconcertado.

BOB           Pedante…

PATTI         No sé, supongo que descubrí que había corredores que me llevaban demasiada ventaja.

BOB           ¿Y por eso dejaste de correr?

PATTI         Y de cantar y de escribir y de pintar.

BOB           Así nunca sabrás a cuántos podrías haber adelantado.

PATTI         A ninguno de los que me interesaban. Eso seguro.

BOB           No puedes saberlo. No lo has intentado.

PATTI         ¿Cómo era? Todo lo demás es relativo… Supongo que en la renuncia encuentro mi absoluto.

BOB           Esa es una buena camiseta.

PATTI         Incluso eso es relativo.

BOB           No. Él tipo era gordo y llevaba gafas. Parecía saber mucho de vida, los astrofísicos son gente inteligente. Puedo asegurarlo.

A Patti no le gusta el comentario. Cambia el gesto. Bob lo nota.

BOB          (Irónico) Nuevo novio… ¿Bailas, actúas, en qué andas metida?

PATTI        Ya te he dicho que nos pasamos el día follando.

BOB          Eso sí que es relativo.

PATTI        No, es exacto. Todos los días.

BOB          ¿Desde…?

PATTI        (Sonriendo) Ayer… Creo que le quiero.

BOB          Porque folláis todos los días…

PATTI        Desde ayer.

BOB          Ese un absoluto bastante relativo…

Se detienen en un paso de peatones. Están en silencio unos segundos.

PATTI        ¿Aún no me has dicho cómo se llama?

El semáforo se pone en verde. Siguen caminando.

BOB          (Dubitativo) Natalie.

PATTI         ¿Es el primer nombre francés que te ha venido a la cabeza?

BOB           Natalie me compra cruasanes y sabe describir con ecuaciones las estrellas.

PATTI         Cursi.

BOB           Sí. Supongo que la quiero.

PATTI         (Confiada) No lo creo. A mí no me decías cursiladas.

BOB           (Seco) A ti no te quería.

Patti se detiene. Bob se vuelve.

PATTI         (Dolida) Pues follábamos todos los días.

BOB           Ya.

PATTI         ¿No era eso un absoluto?

BOB           Algunos no lo hicimos.

PATTI         (Irónica) Es cierto. Esos días tomamos cruasanes.

Él no puede evitar reírse. Ella le devuelve la sonrisa. Siguen caminando.

BOB           Apúntante un tanto. ¿Y él, cómo se llama?

PATTI         (Dubitativa) Follamos todos los días.

BOB           (Irónico) Creo que le quieres.

PATTI         Eres un gilipollas.

BOB           ¿Me apunto un tanto?

Ella no puede evitar reírse. Él le devuelve la sonrisa.

PATTI         Sé que me querías. Para mí es un absoluto y los absolutos no pasan de moda, ¿no?

BOB           No lo sé. Yo no estudio astrofísica. Sólo he leído la camiseta de un tipo gordo.

PATTI         Con pinta de saber mucho de la vida.

BOB           (Sonríe) Sí, demasiado.

PATTI         Estamos dando demasiadas vueltas.

BOB           Supongo que no sabemos a dónde queremos llegar.

PATTI         (Directa) Me apetece volver a escribir. Puedo comprarte cruasanes.

Frenan en seco. Hablan cara a cara.

BOB           (Sorprendido) ¿Y él?

PATTI         En su casa, hoy ya hemos follado.

Él no puede evitar reírse. Ella le devuelve la sonrisa.

PATTI         ¿Y Natalie?

BOB           Es fea.

PATTI         ¿Fea?

BOB           Muy fea.

PATTI         Pero… ¿Cómo de fea?

BOB           Es como tú. Pero al revés.

 

 

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