Salud, velcro y paraguas

diciembre 31, 2010

Antes de todo respiración entrecortada,
pasos atrás. Escombro
y huída. Primero
la humedad y después la indecisión.
Carne empapada a punto de estropearse.
Raciones, planteamientos y previsión de daños.
Antes de todo precaución, mesura
y nada más. Tampoco
piruetas o cordones. Salud, velcro y paraguas.
Después de todo respiración entrecortada,
timidez y muchedumbres bailando
al lado de la cama
o guardando silencio o masturbándose.
Después del desayuno nada más.
Carne empapada a punto de estropearse.
Cansancio y soledad. Otra vez nada.
Escombro y huída. Piruetas
y cordones al lado de la cama.
Respiración entrecortada. Y nada más.

Bajo una luz normal

octubre 31, 2010

Conozco a una mujer feliz. Suda bajo una luz
normal. Parece hermosa y sin embargo
ha matado a sus hijos esta tarde.
Pero esto aún no lo sé. Ahora, noche adolescente,
parece feliz y suda –sudamos-
bajo una luz normal.
Después del sexo –fantástico-, después también
de algunas incertidumbres resueltas
con promesas inexactas:
te llamaré mañana, quédate –vete, vete, vete-,
nunca te olvidaré –esto será cierto-;
duermo en el sillón, desnudo todavía,
noche adulta, decadencia. Enciendo la televisión.
Conozco a esa mujer feliz. Suda bajo una luz
azul e intermitente –policial-. Parece hermosa y sin embargo
ha matado a sus hijos esta tarde.
Rodeada y a punto de entregarse,
sonríe mirando hacia la cámara.
Y lo que todos interpretan
como una señal inequívoca de su psicopatía,
yo, que conozco a esa mujer feliz -y a alguna otra-
sé que sonríe, bajo esa luz tétrica y culpable,
porque confía en mí,
porque está convencida de que cumpliré mi promesa
y la llamaré al día siguiente.

No aprendas, no

agosto 31, 2010

P. C., p.g.

No aprendas, no. Existen acantilados
mejores para saltar que estas sábanas,
estoy seguro. Tendrás tiempo, gárgaras,
infusiones y pasado. Después. Ahora salta.
No mires atrás. No aprendas y cuando
otros vuelvan desde el precipicio
salta otra vez. Sáciate y repite. No importa.
No hay nada más allá. Vacío. Puede
que otras manos mejores o más grandes.
No sé. Por eso saltas. Por eso acantilados.
Por eso precipicios, vuelos, sábanas
mejores o más grandes. Ahora salta.
Después no importa. Sáciate y repite.
No aprendas, no. No aprendas nunca. Salta.

Habitaciones conocidas

julio 29, 2010

Disposiciones. Habitaciones conocidas,
reordenadas. Los mismos
materiales rodean pasiones
diferentes. La piel es piel. Dicen.
Esto es mi cuerpo. Digo. Miento. Exijo
y pierdo la razón: esto es tu cuerpo.
Las paredes son las mismas paredes,
la piel es otra. No es mi cuerpo. Digo.
La piel es piel. Dices. Mientes. Exiges
y pierdes la razón: la piel es otra,
aclaro. Habitaciones conocidas.
Cuerpos reordenados. Disposiciones.
Capas de pintura. La piel es piel,
insistes. Admito: es. Pero no es mía.
Disposiciones. Habitaciones conocidas,
reordenadas. Esto que queda,
dices, esto es tu cuerpo. Piel. Dices.
Piel. Digo. La piel es piel. Dices.
La piel es otra. Digo. Esto es mi cuerpo,
dices. Piel. Pienso. Piel. Habito. Piel. Digo:
esto es tu cuerpo. La piel es piel. Miento.

Para que los círculos se cierren,

hace falta comprender

que la creación es el proceso opuesto

a la existencia.

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